El Castillo de Huélamo

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
El castillo de Huélamo

Hoy en los Cuadernos de un Geógrafo viajaremos hasta el alto Júcar para visitar una población conquense digna de admirar.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
La vega del río Júcar a su paso por Huélamo

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Tonos otoñales

Estamos hablando de Huélamo y de su castillo. El castillo de Huélamo.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Huélamo protegida por su fortaleza

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
En este cerro testigo están los restos de la fortaleza

El origen de esta población se pierde en los albores de nuestra civilización, estamos en una zona de frontera, una vía de comunicación que desde los albores de la humanidad ha conectado la Sierra de Albarracín con la Serranía de Cuenca.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Huélamo

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Hermosa localidad a los pies de la Sierra de Valdemeca

Muestra de ello, es que en esta zona encontramos algunos de los poblamientos más antiguos de toda la provincia. Existen vestigios de la edad del bronce (hace unos 5000 años), en la covacha de las Grajas, cerca del arroyo Almagrero.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Restos del castillo

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Más restos de la fortaleza

Pero que se sabe ciertamente del origen de Huélamo.

Sabemos que seguramente Huélamo viene del árabe Hism Wada Olmu, que vendría a significar “castillo del río de los álamos”.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
La vega del Júcar

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Otoño serrano


DOMINIO MUSULMÁN


En época musulmana, será la dinastía de los Beni Dilnum los que controlaron este territorio al cual denominaran Santavería.

Ya es a principios del siglo X (908) que Yamya primogénito de Musa se confirma como señor de Walmo, actual Huélamo.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Huélamo

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Localidad conocida por sus fachadas blancas

En esa época la fortaleza de Huélamo era de vital importancia,  pues junto a Úcles y Huete era parte del sistema defensivo árabe

El Castillo de Huélamo defendía un paso con un gran valor militar, pues por ahí pasa el barranco del Judío, que es parte del camino de Albarracín.

Y era uno de los pasos naturales de las huestes cristianas en una posible invasión de las tierras árabes.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
La iglesia y la plaza de toros

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Seguimos ascendiendo a los restos del castillo

En esa época Huélamo estaba gobernado por un reyezuelo llamado Abe Hayyan descrito en las crónicas de la época como “un tipo valiente y temerario, sanguinario y magnánimo, respetado, temido y astuto”.

Dicho gobernante se rebeló como otros de su época ante el poder central mahometano, pero acabó siendo sometido por el mismísimo Abderraman III.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Ya llegamos

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
El valle del río Júcar en dirección norte, hacia Tragacete

Huélamo era considerado un “puerto seco”, una zona de aduanas donde se cobraran impuestos al cristiano reino de Aragón. Cabe decir que el mojón fronterizo estaba solo a legua y media. Lo que viene a ser entre 6 - 10 km del propio castillo.

Como podéis ver, su importancia era clave.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Hay multitud de paneles informativos

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
El aljibe del castillo

ÉPOCA CRISTIANA


Esta fortaleza musulmana y su territorio aledaño fueron conquistados por las tropas de Alfonso VIII de Castilla “el de Las Navas o el Noble”, pasando a manos de la Orden de Santiago.

Tal y como dicen las crónicas : “Fuero”. “Tiene un castillo hermoso, más fuerte que una peña alta y las paredes de calicanto con un aljibe en lo más alto de la peña, que es lo que mejor tiene el castillo”.

En esa época la encomienda de la villa de Huélamo tenía, portazgo, escribanía, horno, sierra de agua, molino, batan y rentas de sal y dinero.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Otoño en la Serranía de Cuenca

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Tonos pastel por doquier

Ya en el año de 1554, el señorío pasa de la Corona a manos de D. Diego de Zúñiga y Fonseca para fundar un mayorazgo a favor de su hija doña Inés.

GUERRA DE LA INDEPENDENCIA


Durante la guerra de la independencia (guerras napoleónicas) el castillo y el propio Huélamo es devastado. Produciéndose la perdida de gran parte de sus infraestructuras.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Imponentes cordeles montañosos

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Huélamo

GUERRAS CARLISTAS

Huélamo así como gran parte de la Serranía de Cuenca se ven afectadas por esta sucesión de guerras civiles del XIX.

GUERRA CIVIL

Durante la guerra civil española (1936 – 1936), Huélamo llega a ser evacuado ante la cercanía del frente.

POSGUERRA

Estas montañas fueron testigo de una intensa actividad guerrillera durante los años de posguerra.

HIJOS ILUSTRES DE HUÉLAMO

Encontramos una serie de hijos ilustres de esta localidad conquense, tales como:
Don Julián Romero, Maestre de Campo inmortalizado por El Greco.

Don Isidoro Caja de la Jara, declarado por Felipe II para ser el Obispo de Mondoñedo.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
En el cerro testigo de Huélamo

CERRO TESTIGO DE HUÉLAMO


Huélamo esta levantado sobre un edificio de rocas sedimentarias calcáreas (dolomías). Estas montañas aisladas del entorno existen porque son más resistentes que las de alrededor, y resisten mejor al paso de los años, apareciendo como montañas aisladas.

Ejemplos similares los encontramos en Cañete o Valdemoro Sierra. Son lugares perfectos para buscar un abrigo natural y a la vez son grandes observatorios del territorio.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Panel informativo

Las tierras de color ocre tienen su origen en el alto contenido de metales. Dichas rocas se formaron en mares pocos profundos como gran parte de la región, durante el Triásico Medio (245 – 228 millones de años aproximadamente) en el mar de Tethis. Posteriormente la orogenia alpina elevo y fracturo estas rocas dando lugar a su actual configuración.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Aquí podemos ver el mismo campo de visión que en el panel informativo anterior

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Y ahora con un poco de "zoom"

EL RÍO JÚCAR

Es imposible entender Huélamo sin tener en cuenta su vega, ya que sus tierras están bañadas por un joven río Júcar. El cual nace pocos kilómetros aguas arriba, en la localidad de Tragacete.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
El río Júcar

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Otoño en la Serranía de Cuenca

Como despedida os dejo una imagen de Huélamo y su Castillo desde el fondo de valle.

El Castillo de Huélamo. Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya
Huélamo y su fortaleza


Autor: Miguel Alejandro Castillo Moya, “El Geógrafo”¡¡¡